Durante los últimos años, hemos podido comprobar que en la sociedad española existe un gran interés con respecto a la energía solar fotovoltaica.

Uno de los temas que más controversia ha causado es el denominado “autoconsumo“, en el que, básicamente, se utiliza la energía producida por la instalación solar para ser consumida directamente por el propietario de la instalación.

Pero, a pesar de su fama, no siempre está claro qué es este novedoso vocablo ni las opciones de las que disponemos en este tipo de instalaciones.

Por eso necesitamos saber, ¿qué es el autoconsumo?


Podemos definir el autoconsumo como un tipo de instalación solar fotovoltaica en la que el propietario del un sistema energético puede generar su propia energía eléctrica mediante la utilización de paneles solares para posteriormente auto-consumirla o verterla a la red, generando un beneficio económico.

Esta venta de energía de autoconsumo se produce cuando existe un excedente de producción.

Hay momentos en las que la demanda de energía de los equipos a los que se suministra es menor que la producida. Esa diferencia, en lugar de desecharla, se utiliza para obtener un beneficio monetario.

Además, no sólo existe esta posibilidad en una producción de autoconsumo, también podemos utilizar dicho excedente para: